La moda se reunió un año más en la ciudad del amor para celebrar la semana de la moda de la alta costura para primavera-verano 2026, donde los diseñadores sacaron a relucir sus ideas más trabajadas, pero menos comerciales, junto con sus equipos, su creatividad y, por supuesto, sus musas. Con el movimiento de sillas que hubo en 2025 en todas las grandes casas de moda, esta semana fue crucial para algunos directores creativos como Matthieu Blazy en Chanel, Jonathan Anderson en Dior o Alessandro Michele en Valentino. Así que prepárate, porque hoy veremos lo mejor y lo más destacado de cada desfile, para que te deleites con la alta costura para primavera-verano 2026.

Matthieu Blazy para Chanel
Su primer desfile para Chanel fue un universo de planetas y quizás fue ese mismo universo, el que auguraba lo que vendría después: subida de ventas, nuevos rostros y un aire juvenil a una marca que necesitaba cambios. Matthieu Blazy ha dado con la tecla (y qué tecla), porque para este año en la alta costura ha construido un magnífico bosque onírico en el Grand Palais, en el que las setas y los colores pastel no faltaron.
Penélope Cruz, Dua Lipa, Nicole Kidman, entre otros, fueron algunos de los rostros que no quisieron perderse el nuevo despertar de Chanel.

Con Coco Chanel como máxima inspiración, Blazy creó una colección absolutamente femenina a favor de la libertad, la naturaleza y el amor, junto con seda, transparencias y bordados. Y como buen millenial, no dejó escapar la oportunidad de crear elementos que dieran de qué hablar, como los zapatos seta y las creaciones en forma de hongo.

Jonathan Anderson para Dior
Inaugurar la semana de la moda de alta costura de París ya representa una responsabilidad, pero si además eres Jonathan Anderson y es tu primer desfile de alta costura y es para Dior, la responsabilidad aumenta exponencialmente. Desde el Museo Rodin, localización habitual de la marca, y rodeado de flores cubriendo el techo, Anderson presentó una colección absolutamente artesanal, centrándose y buscando las raíces de la casa, para contar la historia de un desfile que recuperó el ciclamen como elemento esencial de la marca.

Jugando con volúmenes y formas, se apreciaron detalles perfectamente confeccionados, haciendo gala de la artesanía propia de la casa con conchas, flores e inspiración japonesa. Hacia el final del desfile, hubo una pieza totalmente inesperada, un vestido de novia que el diseñador creó para cerrar el desfile, una tradición algo olvidada en los desfiles de alta costura y que Anderson quiso revivir con una creación propia.

Daniel Roseberry para Schiaparelli
La ciudad de Roma fue la inspiración de Roseberry para la colección alta costura primavera-verano 2026 de Schiaparelli, donde a medio camino entre la agonía y la belleza que produce la experiencia de estar en la Capilla Sixtina, el estadounidense inventó un desfile fiel a la marca con la taxidermia como punto de partida. Se vieron colas de escorpión, plumas y hasta lo que se interpretaba como cabezas de aves, todo creado con tejidos como la seda y el tul.

Hubo colas bordadas en 3D, bustiers y una mención especial a Elsa Schiaparelli y su clásica chaqueta, ahora con print de leopardo y recordando a un pez globo por sus espinas en los hombros. También vimos plumas, cristales y toda una colección especial dedicada a los animales híbridos y a lo fantástico.
Para Roseberry no hay techo y lo demuestra en cada colección.

Alessandro Michele para Valentino
Con la voz de su fundador Valentino Garavani, el cual falleció pocos días antes, empezó el desfile con Alessandro Michele liderando su segundo desfile de alta costura para Valentino y con el reto de rendirle homenaje al creador de la marca. El rojo Valentino fue el color del primer look de un desfile que hablaba mucho más que de moda, donde los asistentes debían ver el desfile a través de un Kaiserpanorama, una pequeña estructura circular creada en el siglo XIX en Alemania para poder ver cine.
Con esto, Michele pretendía que los looks se pudieran contemplar con tranquilidad y se pudiera observar cada detalle.

Se vieron vestidos largos, teatralidad, cuellos maxi, mangas globo, siluetas arquitectónicas y muchos colores. Fue un desfile donde Alessandro Michele hacía una vez más arte de la moda y la imaginación se tomaba todas las prendas, para dar resultado a un desfile de alta costura que cada vez más define la nueva dirección que está tomando la maison.

Silvana Armani para Armani Privé
Silvana Armani, sobrina de Giorgio Armani, fue la encargada de coger las riendas cuando el fundador falleció a los 91 años en 2025. Desde el Palazzo Armani y con la piedra Jane como referente por su simbolismo, Silvana quiso continuar con el legado de Armani y demostró su capacidad de adaptación e identidad.

Do you know what happens in my dreams? Con esa pregunta abrió el desfile que daba paso a una modelo vestida con pantalones anchos y chaqueta entallada, nada de masculinidad aunque pueda parecerlo. Además, la creativa diseñó trajes de chaqueta, túnicas, vestidos de gala y formas fluidas que sumergían al espectador en un mundo sobrio y lujoso. ¿Su homenaje? El último diseño del desfile creado por Giorgio Armani, un vestido de novia compuesto de velo, mangas y cuello alto.

Elie Saab para Elie Saab
Desde el Théâthe de Chaillot y con Anna Wintour y Tilda Swinton en el front row, Elie Saab presentó una colección dorada y opulenta, llena de detalles como aberturas, drapeados y formas ceñidas. Los flecos se movían con naturalidad y sensualidad en una gama de colores que iba desde los marrones hasta los verdes más empolvados.

La luz fue la gran inspiración del diseñador libanés en la alta costura de primavera-verano 2026, donde el brillo y el resplandor se proyectaban en casi todos los looks a través de bordados, cristales, geometrías y tonos neutros. En total fueron 58 looks y el último fue el más especial, una novia vestida con bordados y cristales, haciendo alusión al estilo bizantino imperial.


Creo que la moda es, junto al amor, la forma de expresión más potente que existe. Me encanta estudiarla e intuirla.

